El Rocío ha acogido este fin de semana una de las citas más importantes para el futuro de la devoción rociera. El XXXVI Encuentro de Jóvenes Rocieros, organizado por la Hermandad Matriz de Almonte bajo el lema “Contigo en el camino, Rocío”, ha reunido a cerca de un centenar de jóvenes procedentes de Almonte y de distintas hermandades filiales para vivir tres intensas jornadas de convivencia, formación y participación activa en los preparativos de la próxima Venida de la Virgen a Almonte. 

La edición de este año ha estado especialmente marcada por la inminencia del histórico traslado de la Patrona, permitiendo que las nuevas generaciones no solo conozcan las tradiciones que rodean este acontecimiento, sino que formen parte de ellas y comprendan el enorme esfuerzo colectivo que realiza todo un pueblo para recibir a la Virgen.

Durante las distintas jornadas, los participantes aprendieron de primera mano cómo se elaboran las tradicionales flores de papel que decorarán el recorrido de la Virgen, colaboraron en el forrado con romero de los primeros palos del engalanado y conocieron el trabajo que realizan durante meses numerosos vecinos y voluntarios para preparar cada detalle de la Venida. Estas actividades se desarrollaron con la colaboración de la Asociación Flores para la Pastora, ejemplo del compromiso vecinal con una de las tradiciones más arraigadas de Almonte. 

El sábado, los jóvenes se desplazaron también a Almonte para conocer sobre el terreno cómo avanza la preparación del municipio. Recorrieron distintos puntos del itinerario que seguirá la Virgen, participaron en el pintado de los últimos pinos del Camino de Los Llanos, cuyos troncos blancos señalan el sendero que recorrerá la Blanca Paloma, y visitaron la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde rezaron el Ángelus y conocieron el templo que acogerá a la Patrona durante su estancia en el pueblo. 

La jornada culminó con la tradicional Sabatina celebrada en el Santuario del Rocío, una celebración especialmente emotiva por tratarse de la última antes de la próxima Venida. En ella participaron activamente los jóvenes del encuentro, que realizaron las lecturas de la Eucaristía, mientras que la celebración estuvo presidida por el vicario parroquial, José Antonio Castilla, y acompañada musicalmente por el Coro Joven de la Hermandad del Rocío de San Juan del Puerto. Además, estuvieron presentes personas que han colaborado en la confección del nuevo traje de Pastora de la Virgen y del Niño. 

Desde la Hermandad Matriz se ha destacado que esta trigésimo sexta edición ha querido acercar a los jóvenes no solo a las tradiciones externas de la Venida, sino también al significado profundo de una devoción que se transmite de generación en generación. Una experiencia que fortalece la convivencia entre hermandades, fomenta los valores cristianos y garantiza que el legado rociero continúe vivo en quienes serán los encargados de mantenerlo en el futuro.