El Rocío
La berrea se adelanta en El Rocío y deja una espectacular estampa a las puertas de Doñana
Decenas de ciervos se han concentrado esta tarde en la marisma, ofreciendo una de las primeras grandes imágenes de la berrea de esta temporada junto a la aldea almonteña
Doñana Actual
La naturaleza ha vuelto a regalar este viernes una de esas imágenes que explican por sí solas el carácter único de El Rocío y su privilegiado enclave a las puertas de Doñana. Decenas de ciervos se han dejado ver esta tarde en la marisma, formando una espectacular concentración perfectamente visible desde la propia aldea.

Machos, hembras y ejemplares jóvenes han ocupado durante buena parte de la tarde la extensa llanura situada frente a El Rocío, en una escena especialmente llamativa por el elevado número de animales reunidos en un mismo espacio y por la cercanía desde la que han podido contemplarse.
La imagen anuncia la proximidad de uno de los grandes acontecimientos naturales de cada final de verano: la berrea del ciervo, el periodo de celo en el que los grandes machos comienzan a competir y a emitir sus característicos bramidos para atraer a las hembras. Aunque su momento de mayor intensidad suele producirse durante septiembre y está condicionado por factores ambientales, a finales de agosto comienzan ya a apreciarse comportamientos y agrupaciones propios de las semanas previas.

El atardecer ha contribuido además a crear una estampa difícil de olvidar. Con las últimas luces del día iluminando la marisma y el bosque de Doñana como telón de fondo, los ciervos han podido observarse incluso desde el paseo de El Rocío, sorprendiendo a vecinos y visitantes.
Una escena que vuelve a poner de manifiesto la extraordinaria relación de El Rocío con el espacio natural que lo rodea. A escasos metros de sus calles, Doñana comienza a anunciar uno de los espectáculos sonoros y naturales más impresionantes del otoño.
La berrea ya empieza a sentirse en El Rocío.