El Rocío volverá a situarse en el centro del panorama ecuestre nacional con la celebración, los próximos 17 y 18 de julio, del Campeonato de España de Equitación de Trabajo, una competición que reunirá en la aldea a algunos de los mejores jinetes y amazonas del país en las instalaciones de Caballos del Rocío. La cita incluirá además una prueba internacional WAWE y clasificatorios para las categorías Junior y Young Rider, confirmando el creciente prestigio del evento.  

Pero este campeonato supone mucho más que una competición deportiva. Representa la consolidación de la recuperación de un espacio emblemático para el mundo del caballo: el antiguo recinto de Formades, que durante años permaneció prácticamente abandonado y sin actividad, y que hoy vuelve a albergar grandes acontecimientos ecuestres gracias a su rehabilitación y puesta en valor.

La transformación de estas instalaciones ha permitido recuperar un recinto histórico para El Rocío, devolviéndole la vida y convirtiéndolo nuevamente en un referente para la formación, la competición y la promoción del caballo. Un cambio que está haciendo posible que disciplinas como la doma vaquera, la equitación de trabajo o numerosos campeonatos autonómicos y nacionales vuelvan a encontrar en El Rocío el escenario ideal para su celebración.

En apenas unos meses, el municipio ha conseguido encadenar importantes eventos ecuestres de primer nivel, reforzando una estrategia que busca consolidar a El Rocío como una de las grandes capitales del caballo en España. La celebración ahora del Campeonato de España de Equitación de Trabajo supone un nuevo paso en esa dirección y evidencia la capacidad organizativa y el potencial de unas instalaciones que vuelven a estar plenamente operativas.  

La llegada de participantes, equipos técnicos, familiares y aficionados generará además un importante impacto económico para la aldea, favoreciendo la actividad de hoteles, restaurantes y comercios en pleno verano.

Con esta nueva cita nacional, El Rocío recupera el protagonismo ecuestre que históricamente le ha caracterizado. Allí donde durante años hubo un recinto deteriorado y sin uso, hoy vuelve a haber actividad, deporte, formación y competición al más alto nivel, reafirmando el papel del municipio de Almonte como uno de los grandes referentes del mundo del caballo en España.