ALMONTE | DOÑANA ACTUAL
Durante años fue una infraestructura demandada y considerada necesaria para un municipio que periódicamente afronta algunas de las mayores concentraciones de personas de Andalucía. Hoy, el Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) de El Rocío es una realidad y la histórica Venida de la Virgen del Rocío de 2026 ha servido para demostrar sobre el terreno la importancia de contar con unas instalaciones permanentes de estas características.
Por primera vez en la historia de una Venida, el CECOPI fue activado como uno de los puntos fundamentales del dispositivo especial de seguridad y emergencias. Desde sus instalaciones trabajaron de manera coordinada los diferentes organismos implicados en un operativo que debía responder a una concentración extraordinaria de peregrinos y a un traslado de más de 15 kilómetros entre El Rocío y Almonte.
El balance final permite dimensionar el trabajo realizado. El Plan Venida terminó con 257 asistencias sanitarias, la inmensa mayoría de carácter leve. Entre las patologías atendidas predominaron traumatismos, infecciones, afecciones dermatológicas y otorrinolaringológicas y desvanecimientos relacionados con el esfuerzo físico, las altas temperaturas y la elevada concentración de personas.
Del total de personas atendidas, ocho tuvieron que ser trasladadas a centros sanitarios. Seis fueron evacuadas mediante ambulancias de soporte vital básico y otras dos necesitaron ambulancias medicalizadas. Pese a la magnitud de la concentración, no se registraron incidentes graves de seguridad ni de tráfico.
A este trabajo se sumó el desarrollado desde las salas de coordinación del 112, que gestionaron más de medio centenar de incidencias durante la noche del traslado. La mayor parte estuvieron relacionadas con solicitudes de asistencia sanitaria. También se atendió un accidente de circulación leve y dos avisos relacionados con la seguridad ciudadana, todos ellos resueltos sin consecuencias de gravedad.
Especialmente relevante fue también el papel de Protección Civil, cuyos voluntarios comunicaron 71 actuaciones durante el dispositivo: 50 intervenciones de pronto auxilio, 13 actuaciones de información y atención, cuatro intervenciones logísticas y otras cuatro de carácter preventivo. Para desarrollar estos trabajos se desplegaron 19 vehículos.
Un centro que permitió coordinar la respuesta
Más allá de las cifras, la Venida permitió comprobar la utilidad de disponer de un espacio concebido específicamente para que los distintos operativos puedan trabajar de manera conjunta, intercambiar información y adoptar decisiones ante cualquier incidencia.
El dispositivo fue adaptándose además al propio avance de la Virgen. A las 4:25 horas de la madrugada se cerró el Puesto de Mando Avanzado ubicado en el CECOPI y la coordinación pasó al puesto instalado en El Chaparral, operativo desde la medianoche para afrontar la llegada de la Virgen y las últimas horas del traslado.
La infraestructura supone un salto importante respecto a los dispositivos provisionales utilizados tradicionalmente. El complejo dispone de 6.048 metros cuadrados de superficie y 1.228 metros cuadrados construidos, con un centro de operaciones que triplica el espacio existente anteriormente y permite el trabajo conjunto de los diferentes servicios de emergencias.
Uno de sus elementos más importantes es el área sanitaria permanente, de más de 500 metros cuadrados, preparada con espacios de triaje, consultas, traumatología, farmacia y salas de curas. El conjunto de la infraestructura supuso una inversión superior a los cuatro millones de euros y está concebido para permanecer al servicio de Almonte durante todo el año, no únicamente durante las grandes celebraciones rocieras.
El proyecto permitió además sustituir parte de las estructuras temporales que tradicionalmente debían instalarse y desmontarse con motivo de las grandes concentraciones en El Rocío, especialmente las destinadas a la atención sanitaria. El Ayuntamiento de Almonte cedió los terrenos para hacer posible la construcción de una infraestructura destinada precisamente a mejorar la gestión de emergencias en acontecimientos de gran magnitud.
Una reivindicación que demuestra su utilidad
La Venida de 2026 ha supuesto, por tanto, una prueba de enorme exigencia para el nuevo centro. Miles de personas desplazándose simultáneamente, puntos de enorme concentración, carreteras sometidas a regulación especial, necesidades sanitarias y un dispositivo integrado por numerosos cuerpos, administraciones y servicios obligaron a mantener una coordinación permanente.
Incluso ante situaciones especialmente complejas, como la elevada presión de personas en determinados puntos del recorrido, las actuaciones pudieron desarrollarse sin consecuencias personales graves. Las fuerzas de seguridad tuvieron que realizar labores de auxilio y reforzar la protección en las zonas de mayor concentración, mientras la movilidad se fue recuperando progresivamente conforme avanzaba la Virgen hacia Almonte.
El resultado final adquiere todavía mayor relevancia por la dimensión alcanzada por esta Venida: 257 asistencias, más de 50 incidencias gestionadas por el 112 y 71 actuaciones de Protección Civil, pero ningún incidente grave de seguridad o tráfico.
Un balance que convierte la Venida de 2026 en la confirmación práctica de la utilidad de unas instalaciones que Almonte necesitaba desde hacía años.
El CECOPI ha dejado de ser una reivindicación y un proyecto sobre el papel. Hoy es una realidad y, ante uno de los mayores retos organizativos y de seguridad afrontados por Almonte, ha demostrado para qué era necesario.