«Cuando pasen siete años, ¿quién te volverá a ti a ver?».

Hay fotografías que cuentan mucho más de lo que aparece en ellas. Y esta puede ser, sin duda, una de las imágenes que mejor resuma lo vivido durante el Traslado de la Virgen del Rocío hasta Almonte.

Dos personas caminan de la mano por el sendero. Delante, la oscuridad del camino. Detrás quedan miles de pasos, horas de peregrinación y una noche que Almonte llevaba años esperando.

Una escena sencilla que adquiere todo su significado cuando se piensa en esos siete años que separan una Venida de la siguiente.

Porque siete años pueden parecer poco cuando se dicen deprisa, pero son toda una vida. En siete años nacen hijos y nietos, crecen los pequeños, envejecen nuestros mayores y cambian muchas cosas. Hay quienes estuvieron en este camino hace siete años y han vuelto a recorrerlo. Y también quienes estuvieron entonces y esta vez ya no han podido hacerlo.

Por eso, cada Traslado tiene algo de encuentro, pero también de despedida. Nadie sabe dónde estará cuando vuelva a llegar ese momento ni quién podrá regresar de nuevo a este mismo camino para acompañarla.

Quizás por eso esta fotografía emociona especialmente.

Dos personas avanzan juntas por el sendero de la vida. Y aunque en la imagen caminen hacia delante, detrás de sus pasos parece quedar la presencia de la Virgen, acompañándolos, guiándolos y guardándolos durante el camino.

Es la imagen de una Venida que ha vuelto a demostrar que el vínculo de Almonte con su Patrona no se puede explicar únicamente con cifras, kilómetros o multitudes. Se explica en escenas como esta. En unas manos que se buscan en mitad de la noche. En quienes caminaron juntos hace siete años y han podido volver a hacerlo. En quienes faltan. Y en quienes, por primera vez, han conocido lo que significa acompañar a la Virgen hasta su pueblo.

Dentro de siete años volverá a abrirse el camino.

Y entonces, inevitablemente, volverá la pregunta:

«Cuando pasen siete años, ¿quién te volverá a ti a ver?»

Siete años… y toda una vida en el camino.