El equipo de gobierno municipal continúa trabajando para que la regulación del estacionamiento en Matalascañas contemple la gratuidad de la zona azul para todos los vecinos empadronados en el municipio de Almonte, incluyendo tanto a los residentes de Matalascañas como a los de Almonte y El Rocío.
El Ayuntamiento y la empresa adjudicataria mantienen actualmente negociaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita extender la gratuidad del estacionamiento regulado a todos los vecinos empadronados en el municipio de Almonte. De alcanzarse dicho acuerdo, los residentes de Almonte, El Rocío y Matalascañas podrían estacionar gratuitamente en la totalidad de las zonas reguladas de la playa, tanto en la zona azul como en la zona roja, eliminándose las tarifas inicialmente previstas para parte de los empadronados del municipio.
La ordenanza reguladora contemplaba inicialmente que los empadronados en Matalascañas no abonaran ninguna tasa por estacionar, mientras que los vecinos de Almonte y El Rocío tendrían que pagar 1,70 euros al día en la primera línea de playa (zona azul) y 1 euro al día en la segunda línea (zona roja), manteniéndose gratuita la zona verde, que ocupa gran parte del núcleo urbano.
No obstante, las negociaciones que actualmente mantienen el Ayuntamiento y la empresa adjudicataria avanzan hacia un acuerdo para que estas tarifas desaparezcan para todos los empadronados del municipio de Almonte. De esta forma, tanto los vecinos de Almonte como los de El Rocío y Matalascañas podrían estacionar gratuitamente en la totalidad de las zonas reguladas, incluidas la zona azul y la zona roja.
El procedimiento de implantación de la zona azul en Matalascañas ha tenido que superar numerosos obstáculos desde su inicio. Tras diversas denuncias y recursos presentados por la Asociación de Propietarios y por partidos de la oposición, el proceso fue analizado por el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales de la Junta de Andalucía, que avaló la actuación municipal y permitió continuar con la tramitación.
Posteriormente, el escenario político cambió cuando un concejal del equipo de gobierno decidió abandonar el grupo municipal por el que había sido elegido y pasar a la condición de no adscrito. Tras haber apoyado y votado favorablemente la iniciativa en anteriores ocasiones, su nueva posición alteró la mayoría plenaria necesaria para sacar adelante la aprobación definitiva de la ordenanza.
A pesar de ello, el Ayuntamiento volverá a llevar la ordenanza al Pleno por responsabilidad jurídica, administrativa e institucional. El procedimiento de implantación de la zona azul ha sido aprobado en varias ocasiones por la Corporación Municipal y ha superado todos los trámites legales exigidos, así como los controles y procedimientos correspondientes ante las distintas administraciones competentes.
Además, este procedimiento ha permitido acometer una de las actuaciones más demandadas históricamente por los vecinos de Matalascañas: la mejora y renovación del asfaltado de gran parte del núcleo urbano. Gracias a las inversiones vinculadas al proyecto, se ha podido actuar en prácticamente la totalidad de las calles de la urbanización, muchas de las cuales presentaban desde hace años un importante deterioro que generaba continuas quejas vecinales. Esta actuación ha supuesto una mejora significativa de la seguridad vial, la movilidad y la imagen general de Matalascañas.
Según sostiene el equipo de gobierno, el proyecto cuenta con todas las garantías jurídicas, técnicas y económicas, quedando únicamente pendiente la aprobación definitiva de la ordenanza reguladora para culminar un procedimiento que ya ha superado la práctica totalidad de sus fases administrativas.