Historia y Cultura
Matalascañas
El Totino ya mira al mar: colocada la escultura que homenajea toda una vida de humildad y trabajo
La obra, realizada por el escultor y trabajador municipal Jorge Estefano Leiva, será inaugurada oficialmente el próximo lunes 22 de junio a las 20:30 horas en la bajada de La Piedra
Doñana Actual
Matalascañas ha vivido este jueves una imagen cargada de simbolismo. La escultura dedicada a Rafael Pichardo Ruiz, conocido popularmente como “El Totino”, ha sido instalada en la bajada de La Piedra, donde ya preside uno de los enclaves más emblemáticos de la playa a la espera de su inauguración oficial.
Aunque el monumento permanece aún cubierto, la colocación de la obra ha despertado la curiosidad y la expectación de numerosos vecinos y visitantes que han seguido de cerca los trabajos de instalación. No es para menos. Se trata del homenaje permanente a una de las figuras más queridas y representativas de la historia reciente de Matalascañas.

La escultura ha sido realizada por el escultor y trabajador municipal Jorge Estefano Leiva, autor de una obra que reproduce la imagen más reconocible de “El Totino”, con su inseparable trompeta y su tradicional caja de helados, elementos que durante décadas formaron parte del paisaje cotidiano de la playa y del recuerdo de miles de familias.
La ubicación elegida no es casual. Frente al Atlántico y en uno de los puntos más transitados del paseo marítimo, el monumento permitirá mantener viva la memoria de quien llegó a convertirse en un auténtico símbolo popular de Matalascañas gracias a su cercanía, simpatía y carácter entrañable.

La instalación de la escultura supone el paso previo a un acto muy esperado por familiares, amigos y vecinos. La inauguración oficial tendrá lugar el próximo lunes 22 de junio a las 20:30 horas en la propia bajada de La Piedra, en un homenaje público que servirá para descubrir la obra y rendir tributo a una persona que dejó una huella imborrable en varias generaciones de almonteños y visitantes.
La familia de Rafael Pichardo ha recibido con emoción y agradecimiento este reconocimiento, que permitirá perpetuar el recuerdo de una figura que trascendió su oficio para convertirse en parte de la identidad sentimental de Matalascañas.

A partir de ahora, y una vez descubierta oficialmente, la figura de “El Totino” volverá a ocupar el lugar que siempre tuvo en el corazón de la playa: junto a su gente, junto al mar y para siempre en la memoria colectiva de Matalascañas.