Almonte
Almonte inicia un nuevo plan de asfaltado de un millón de euros para renovar 23 calles
El segundo plan de la legislatura ya está en marcha en 23 calles del municipio mientras el Ayuntamiento prepara una tercera fase que elevará a casi 50 las vías renovadas durante el mandato
Doñana Actual
Almonte ha iniciado una nueva fase de transformación urbana con la puesta en marcha del segundo plan de asfaltado de la actual legislatura, una actuación dotada con una inversión cercana al millón de euros que permitirá renovar el pavimento de 23 calles distribuidas por distintos barrios del municipio.
Las obras han comenzado esta semana en la calle Pastorcillo y se extenderán durante las próximas semanas a otras vías incluidas en un programa que persigue mejorar la seguridad vial, la accesibilidad y la calidad de las infraestructuras urbanas. Se trata de una de las inversiones más importantes realizadas en los últimos años en materia de mantenimiento y mejora de la red viaria local.

Las actuaciones previstas alcanzarán calles tan diversas como La Moriana, La Veredilla, Barriada Constitución, Las Gavias, Sabina, Imagen, Alto de las Niñas, Hernán Cortés, Cabañeros, Los Pinos, San Fernando, Menéndez Pelayo, Pozo del Pilar, Las Arenas, La Camarina, Ballestares, Avenida de los Reyes, Doctor Fleming, Camino de los Serranos, Camino de los Tejares, Fuente de las Damas, Algarrobo, así como varios tramos de la calle Repsol y el último tramo de Miguel Hernández.
La actuación supone un nuevo paso dentro de una estrategia municipal que ha convertido la mejora de las calles en una de las principales líneas de inversión de los últimos años. No en vano, durante los tres primeros años de mandato ya se han asfaltado más de 33 calles en Almonte, una cifra que seguirá creciendo en los próximos meses.

Y es que el Ayuntamiento ya ha iniciado los trámites para poner en marcha un tercer plan de asfaltado que incluirá otras 13 calles. De cumplirse los plazos previstos, la actual legislatura podría cerrarse con cerca de medio centenar de vías renovadas, un volumen de actuaciones difícilmente comparable con etapas anteriores y que refleja una apuesta sostenida por la mejora de los espacios públicos.
Más allá de la renovación del firme, estas obras tienen una repercusión directa en la vida cotidiana de los vecinos. La eliminación de desperfectos, la mejora de la circulación y el aumento de la seguridad para conductores y peatones son algunos de los beneficios que acompañan a este tipo de intervenciones, especialmente en zonas que llevaban años demandando actuaciones de este tipo.

La inversión en asfaltado forma parte además de un programa más amplio de modernización urbana impulsado durante la presente legislatura. A las actuaciones ya ejecutadas se suman proyectos de gran envergadura previstos para los próximos meses, entre ellos las intervenciones anunciadas para La Rivera y la avenida Padre José Antonio Rodríguez Bejerano.
Con el inicio de esta nueva fase de obras, Almonte continúa avanzando en la renovación de sus infraestructuras urbanas, consolidando un ritmo inversor que está permitiendo actuar de forma progresiva en numerosos barrios y dando respuesta a demandas históricas planteadas por los vecinos del municipio.