ALMONTE. La devoción a la Virgen del Rocío continúa ampliando sus fronteras. La imagen de la Blanca Paloma ya forma parte de manera permanente de uno de los espacios más emblemáticos de Buenos Aires tras la instalación definitiva de un azulejo conmemorativo en el Patio Andaluz del Rosedal de Palermo, uno de los lugares más visitados de la capital argentina.
La obra recuerda el I Encuentro Continental del Rocío en América, celebrado el pasado mes de abril en Buenos Aires, una cita histórica que reunió a hermandades, asociaciones rocieras y representantes institucionales de distintos países del continente americano.
El azulejo fue bendecido durante los actos del encuentro y ha quedado instalado de forma permanente como símbolo de la creciente expansión internacional de la devoción rociera. La colocación coincide además con el final de la Romería del Rocío 2026 y con la proximidad del esperado Traslado de la Virgen a Almonte.
La pieza ha sido realizada artesanalmente por el ceramista cordobés Javier Aguilar Cejas, utilizando la técnica tradicional del azulejo andaluz. La obra reproduce la imagen de la Virgen del Rocío y se integra en un espacio especialmente significativo para la comunidad andaluza residente en Argentina.

Durante la inauguración participaron representantes de la Hermandad Matriz, encabezados por su presidente, Santiago Padilla, junto a autoridades de la Ciudad de Buenos Aires y del Gobierno argentino.
Argentina alberga la mayor comunidad andaluza fuera de España y la red de Casas de Andalucía más extensa del mundo, por lo que la presencia permanente de la Virgen del Rocío en Buenos Aires refuerza los lazos históricos, culturales y espirituales entre Andalucía y América.
Para los almonteños, este nuevo símbolo adquiere un significado especial en un año marcado por la próxima Venida de la Virgen, demostrando que la devoción rociera sigue creciendo más allá de nuestras fronteras y consolidando el carácter universal de una tradición nacida en las marismas de Doñana.


