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La llegada del verano y el incremento de bañistas en las playas del litoral onubense han reactivado las advertencias sobre la presencia del pez araña, una especie marina habitual en la costa atlántica andaluza cuya picadura puede provocar un intenso dolor e inflamación.

Diversos medios de comunicación y expertos en fauna marina han recordado en los últimos días la necesidad de extremar las precauciones en zonas de baño, especialmente en áreas de poca profundidad donde esta especie suele permanecer enterrada bajo la arena, dejando visibles únicamente los ojos y parte de su aleta dorsal.

El pez araña no es un animal agresivo, pero al ser pisado accidentalmente puede clavar sus espinas venenosas, provocando una reacción inmediata caracterizada por dolor intenso, inflamación y, en algunos casos, mareos, náuseas o vómitos.

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Los especialistas recomiendan a los bañistas utilizar calzado adecuado para acceder al agua y arrastrar ligeramente los pies sobre la arena al caminar por zonas poco profundas, una técnica que ayuda a ahuyentar a estos peces antes de pisarlos.

En caso de picadura, los protocolos sanitarios aconsejan aplicar calor en la zona afectada, preferentemente sumergiendo el pie o la extremidad en agua caliente (entre 45 y 50 grados) durante aproximadamente una hora, además de acudir a los servicios sanitarios si los síntomas son intensos o persisten.

Desde distintos organismos de emergencia y protección civil se insiste en que la presencia del pez araña es habitual durante la temporada estival y que la prevención y la rápida actuación son fundamentales para evitar complicaciones.

Las playas de Matalascañas continúan siendo espacios seguros para el baño, si bien se recomienda a vecinos y visitantes mantenerse informados.

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