Un vehículo ha accedido durante la noche de este miércoles hasta la misma orilla de la playa de Matalascañas tras entrar por el nuevo paseo marítimo, protagonizando una conducta totalmente incompatible con la conservación de uno de los espacios naturales más emblemáticos del litoral andaluz.

Los hechos han causado sorpresa entre vecinos y personas que se encontraban en la zona, al comprobar cómo el turismo alcanzaba la arena de la playa, un lugar donde la circulación de vehículos está expresamente prohibida por la normativa vigente.

Desde el Ayuntamiento de Almonte se recuerda que la playa forma parte del dominio público marítimo-terrestre y que la circulación y el estacionamiento de vehículos en este espacio están prohibidos por la Ley 22/1988, de Costas, salvo en los supuestos expresamente autorizados. Este tipo de infracciones puede acarrear sanciones económicas que alcanzan los 6.000 euros, especialmente cuando se producen daños sobre el entorno natural o se invade un espacio protegido.

Además del incumplimiento legal, este tipo de actuaciones supone un riesgo para la seguridad de las personas y un impacto negativo sobre un ecosistema de enorme valor ambiental, especialmente en un enclave tan sensible como el litoral de Matalascañas.

El Consistorio hace un llamamiento a la responsabilidad y al civismo, recordando que disfrutar de la playa implica también respetar las normas que garantizan su conservación y la seguridad de todos. Mantener Matalascañas en las mejores condiciones es una tarea compartida que requiere la colaboración de vecinos y visitantes.

Desde el Ayuntamiento se insiste en que el nuevo paseo marítimo ha sido concebido para el disfrute peatonal y la mejora del frente litoral, por lo que cualquier uso indebido de esta infraestructura será puesto en conocimiento de las autoridades competentes para que se adopten las medidas oportunas.