El Ayuntamiento de Almonte continúa desarrollando las actuaciones complementarias al segundo plan de asfaltado con la revisión y limpieza de los imbornales situados en las calles donde ya se ha renovado el firme. Estos trabajos forman parte de la puesta a punto de cada actuación y tienen como objetivo garantizar el correcto funcionamiento de la red de drenaje.

Tras la ejecución del nuevo pavimento, los operarios municipales están revisando uno a uno los imbornales para retirar restos de materiales y asegurar que las rejillas y conducciones queden completamente despejadas. De este modo, se mejora la capacidad de evacuación del agua de lluvia y se previenen posibles problemas de acumulación de agua en episodios de precipitaciones.

Estas labores se están llevando a cabo de forma paralela al avance del segundo plan de asfaltado, el de mayor inversión realizado hasta la fecha por el Ayuntamiento, con un presupuesto cercano al millón de euros y actuaciones previstas en un total de 28 calles del municipio.

Desde el Consistorio destacan que la mejora de una calle no termina con la extensión del nuevo asfalto, sino que incluye una serie de trabajos complementarios destinados a garantizar que las infraestructuras queden en las mejores condiciones posibles para su uso diario.

El Ayuntamiento recuerda que este plan de asfaltado permitirá renovar 28 calles de Almonte y tendrá continuidad con un tercer plan que se pondrá en marcha próximamente, con el objetivo de superar las 50 vías asfaltadas durante el actual mandato. Mientras tanto, las actuaciones continúan avanzando con trabajos que van más allá del nuevo firme, mejorando también elementos esenciales para el buen funcionamiento de la red viaria, como el sistema de drenaje de las calles.