Almonte
Solo quedan 28 días para que Almonte vuelva a vivir el Traslado de la Virgen del Rocío
La cuenta atrás para uno de los acontecimientos religiosos y culturales más importantes de Andalucía entra en su recta final con los preparativos ya en marcha en el municipio.
Doñana Actual
Almonte ha entrado oficialmente en la cuenta atrás. A fecha de hoy, 22 de julio, faltan exactamente 28 días para que la Virgen del Rocío abandone su Santuario y emprenda el tradicional Camino de los Llanos rumbo a la villa almonteña, donde permanecerá durante los próximos nueve meses como Pastora de su pueblo.
La noche del 19 al 20 de agosto volverá a convertirse en una de las más esperadas por miles de devotos. Será entonces cuando la Blanca Paloma inicie un recorrido cargado de emoción, fe y tradición, atravesando los pinares de Doñana hasta llegar a Almonte al amanecer entre vivas, plegarias y el inconfundible sonido de las salvas que anuncian su llegada.
El municipio lleva semanas inmerso en los preparativos para una cita que solo se celebra cada siete años. Los trabajos de embellecimiento del recorrido avanzan con el blanqueo de los pinos del Camino de los Llanos, mientras también continúa el montaje de los tradicionales arcos de papel que adornarán las calles por las que discurrirá la procesión. A ello se suma la organización de las guardias nocturnas junto a la Virgen y las ayudas municipales destinadas al engalanamiento de los distintos tramos del recorrido, con el objetivo de que Almonte luzca sus mejores galas para recibir a su Patrona.
El Traslado de la Virgen del Rocío constituye uno de los acontecimientos de mayor trascendencia religiosa, patrimonial y social de la provincia de Huelva y de toda Andalucía. Miles de peregrinos y visitantes acompañarán a la Virgen durante su camino, mientras que el pueblo de Almonte volverá a protagonizar una tradición centenaria que ha pasado de generación en generación y que forma parte de su identidad más profunda.
Con solo 28 días por delante, la emoción comienza a hacerse palpable en cada rincón del municipio. Las calles se preparan, los vecinos ultiman los detalles y el calendario avanza inexorablemente hacia una fecha marcada en el corazón de todos los almonteños: el regreso de su Virgen a casa.