Almonte
Protección Civil, el abrazo silencioso que veló por miles de personas durante la Venida de la Virgen
La Agrupación Local de Almonte y voluntarios llegados de otros municipios protagonizaron un intenso dispositivo marcado por la vocación, la coordinación y numerosas horas de servicio durante una de las Venidas más multitudinarias que se recuerdan
Doñana Actual
La histórica Venida de la Virgen del Rocío hasta Almonte ha dejado imágenes que permanecerán durante mucho tiempo en el recuerdo. Detrás de las multitudes, de los kilómetros de camino y de cada uno de los grandes momentos vividos durante estas jornadas hubo también un importante dispositivo humano encargado de velar por quienes acompañaron a la Patrona. Entre sus protagonistas, los voluntarios de Protección Civil.

La Agrupación Local de Protección Civil de Almonte, reforzada por compañeros de agrupaciones procedentes de otros municipios, desarrolló durante estos días una intensa labor de prevención, asistencia y apoyo en los diferentes puntos del dispositivo de la Venida.
Su trabajo comenzó mucho antes de los momentos de mayor afluencia y se prolongó durante largas jornadas, incluidas numerosas horas de madrugada. Una presencia constante y, en muchas ocasiones, silenciosa, que permitió atender incidencias, auxiliar a quienes lo necesitaron y colaborar en la organización y seguridad de los puntos más complejos del recorrido.
En mitad de una peregrinación de enormes dimensiones, su capacidad de coordinación resultó especialmente importante. A la labor de los voluntarios almonteños se sumó la de integrantes de otras agrupaciones que se desplazaron hasta el municipio para colaborar en uno de los acontecimientos de mayor envergadura vividos en Almonte en los últimos años.

Pero detrás de uniformes, vehículos y dispositivos hubo, sobre todo, personas. Hombres y mujeres que entregaron voluntariamente horas de descanso y de convivencia con sus propias familias para permanecer al servicio de los demás.
Una vocación que se hizo especialmente visible durante las madrugadas, cuando buena parte del pueblo descansaba y ellos continuaban en sus puestos, pendientes de cualquier necesidad que pudiera producirse.
La Venida ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de Protección Civil dentro de los grandes acontecimientos que se celebran en el municipio y el valor de un voluntariado que trabaja sin buscar protagonismo, pero cuya presencia resulta fundamental.
Su esfuerzo se suma al del resto de cuerpos de seguridad, emergencias, servicios sanitarios y trabajadores que hicieron posible afrontar un acontecimiento de estas dimensiones.
Cuando las calles recuperan poco a poco la normalidad después de una Venida histórica, queda también el reconocimiento hacia quienes la vivieron de una manera diferente: pendientes de los demás.
A todos los voluntarios de Protección Civil de Almonte y a quienes llegaron desde otras localidades para ayudar durante estos días, gracias por vuestra entrega, vuestra vocación y por haber sido ese abrazo silencioso que veló por miles de personas durante la Venida de la Virgen.