Matalascañas
Ni los rescates frenan las imprudencias en los espigones de Matalascañas
La imagen tomada este domingo muestra a varias personas sobre las rocas apenas horas después de que Policía Local y socorristas tuvieran que intervenir en cuatro rescates y auxiliar a siete bañistas en la zona.
Doñana Actual
MATALASCAÑAS. La advertencia lanzada por la Policía Local de Almonte y el servicio de socorrismo tras una jornada marcada por los rescates en la playa de Matalascañas parece no haber sido suficiente para erradicar las conductas de riesgo. La fotografía captada este domingo evidencia cómo varias personas continúan subiéndose a los espigones pese a las recomendaciones de seguridad y a los recientes incidentes registrados en este mismo enclave.

La imagen resulta especialmente significativa porque llega apenas unas horas después de que los servicios de emergencia tuvieran que realizar cuatro rescates en el agua, auxiliando a un total de siete personas en la zona de los espigones y La Peña. Algunas de ellas sufrieron cortes y lesiones al quedar atrapadas entre las rocas y el oleaje, mientras que otras tuvieron que ser rescatadas tras ser arrastradas por las corrientes.
Desde la Policía Local recuerdan que los espigones son una de las áreas más peligrosas del litoral cuando existe oleaje o corrientes marinas. Las caídas sobre las rocas, los golpes, los cortes y la dificultad para salir del agua convierten estos puntos en zonas de especial riesgo para los bañistas.
Además, durante la jornada de ayer también se registraron numerosos avisos a personas que utilizaban La Peña como plataforma para lanzarse al mar, contabilizándose alrededor de una veintena de saltos pese a las advertencias de los socorristas.
Los servicios de emergencia insisten en que las recomendaciones no responden a una prohibición arbitraria, sino a la necesidad de prevenir accidentes que pueden tener consecuencias graves e incluso mortales.

Por ello, recuerdan a vecinos y visitantes la importancia de respetar la señalización existente, evitar caminar o permanecer sobre los espigones y no bañarse junto a estas estructuras cuando las condiciones del mar no sean favorables.
La fotografía tomada este domingo demuestra que, pese a los rescates y a los reiterados avisos, las imprudencias siguen produciéndose en una de las zonas más vigiladas y peligrosas de la playa de Matalascañas.
“Los socorristas pueden rescatarte. Lo que no siempre pueden evitar son las consecuencias”, recuerdan los servicios de seguridad y emergencias.