Matalascañas
Los “gorrillas” evidencian que Matalascañas necesita regular ya el aparcamiento
El aumento de cobros ilegales e intimidaciones a conductores reabre el debate sobre una Zona ORA que el Ayuntamiento plantea gratuita para los almonteños y que la oposición mantiene bloqueada.
Doñana Actual
Cada verano se repite la misma imagen en Matalascañas: calles saturadas, conductores desesperados buscando una plaza y, aprovechando ese caos, la proliferación de los conocidos como “gorrillas”, personas que ocupan de hecho el espacio público para pedir dinero a quienes consiguen aparcar.

Las denuncias de vecinos y visitantes se han multiplicado en los últimos días. Según relatan varios conductores, algunos de estos individuos no se limitan a solicitar una propina, sino que llegan a rodear vehículos o a presionar a quienes se niegan a pagar, generando una evidente sensación de inseguridad en zonas de gran afluencia, especialmente junto a supermercados y áreas comerciales.
Ante esta situación, la Policía Local de Almonte ha recordado que nadie está autorizado para cobrar por estacionar en la vía pública y recomienda no entregar dinero, avisando inmediatamente a la Policía Local, la Guardia Civil o al 112 cuando se produzca cualquier intento de cobro o comportamiento intimidatorio.
Los agentes intervienen siempre que reciben un aviso y tramitan las correspondientes denuncias. Sin embargo, el problema vuelve a reproducirse cada verano porque el colapso del aparcamiento crea el escenario perfecto para que aparezcan estas prácticas ilegales.

Precisamente por ello, vuelve a cobrar fuerza el debate sobre la implantación de la Zona ORA. El Ayuntamiento de Almonte lleva tiempo defendiendo un modelo de regulación del estacionamiento que permita ordenar el tráfico, favorecer la rotación de vehículos y recuperar el control del espacio público. Además, la propuesta municipal contempla que los vecinos empadronados en el término municipal de Almonte puedan aparcar gratuitamente, de modo que la regulación afecte principalmente a la elevada presión de vehículos durante la temporada turística.
Sin embargo, esta iniciativa continúa sin poder aplicarse después de que la oposición votara en contra de su puesta en marcha en el Pleno, frenando un sistema que el equipo de gobierno considera necesario para resolver uno de los problemas históricos de Matalascañas.
Mientras tanto, Matalascañas continúa siendo una de las pocas grandes playas del litoral andaluz que aún carece de un sistema de estacionamiento regulado, pese a recibir cada verano decenas de miles de visitantes y soportar una enorme presión sobre el tráfico y el aparcamiento.
Cada nuevo episodio protagonizado por los “gorrillas” vuelve a plantear la misma pregunta: ¿es suficiente seguir actuando únicamente cuando aparece el problema o ha llegado el momento de implantar un sistema que ordene el estacionamiento, proteja a vecinos y turistas y evite que quienes actúan al margen de la ley conviertan el espacio público en su negocio? Para muchos, la respuesta pasa por una regulación que combine movilidad, seguridad y sentido común.