Almonte
Economía
Los agricultores de Almonte celebran la aprobación de la regularización de los Montes de Propios tras décadas de reivindicaciones
El acuerdo salió adelante con el respaldo de Ilusiona y Vox, mientras PSOE, Mesa de Convergencia y los concejales no adscritos no apoyaron una iniciativa que el sector considera clave para garantizar el futuro de las explotaciones agrícolas
Doñana Actual
ALMONTE.- La aprobación por parte del Pleno del Ayuntamiento de Almonte de la regularización de las concesiones administrativas de los Montes de Propios ha sido recibida con satisfacción por numerosos agricultores del municipio, que consideran la decisión como uno de los avances más importantes de las últimas décadas para el futuro del sector agrícola local.
El acuerdo fue aprobado con los votos favorables de los grupos municipales de Ilusiona y Vox, que defendieron la necesidad de afrontar una situación pendiente desde hace años. Por su parte, el PSOE optó por la abstención, mientras que Mesa de Convergencia y concejales no adscritos votaron en contra de la propuesta.

La iniciativa permitirá poner en marcha un proceso de depuración jurídica, técnica y catastral de las concesiones existentes en los Montes de Propios, con el objetivo de actualizar su situación administrativa y ofrecer mayores garantías a los agricultores que desarrollan su actividad en estos terrenos.
Entre los agricultores existe la sensación de que la aprobación del acuerdo supone el inicio de una solución largamente esperada. Muchos consideran que se trata de una medida necesaria para resolver una situación que se arrastra desde hace décadas y que ha condicionado el futuro de numerosas explotaciones.
“Lo importante es que por fin se empieza a poner orden y a crear una base jurídica sólida. Si algún día queremos comprar nuestras fincas, primero había que hacer este trabajo”, explican agricultores conocedores de la situación, que consideran que la regularización era un paso imprescindible para avanzar hacia una de las principales aspiraciones históricas del sector.
Los trabajos previstos permitirán identificar con precisión superficies, linderos, infraestructuras, instalaciones y antecedentes administrativos de cada explotación. Esta labor facilitará la elaboración de una radiografía completa y actualizada de los Montes de Propios, permitiendo una gestión más eficiente y ajustada a la realidad existente.
Uno de los aspectos más valorados por los agricultores es el refuerzo de la seguridad jurídica que aportará esta actuación. La definición clara de la situación de cada explotación permitirá reducir incertidumbres, favorecer la planificación de inversiones y ofrecer mayores garantías para el desarrollo de proyectos agrícolas a medio y largo plazo.

“Necesitábamos estabilidad para poder pensar en el futuro. Este acuerdo no lo resuelve todo, pero abre un camino que llevaba demasiado tiempo cerrado”, señalan productores agrícolas que han seguido durante años el debate sobre los Montes de Propios.
La agricultura constituye uno de los principales motores económicos de Almonte y desde el sector se considera que la regularización contribuirá a fortalecer la actividad productiva, favorecer el empleo y generar nuevas oportunidades para el municipio.
Los agricultores también valoran que el acuerdo siente las bases para abordar en el futuro posibles fórmulas que permitan consolidar los derechos de quienes actualmente explotan estas fincas. Una posibilidad que durante años ha formado parte de las reivindicaciones del campo almonteño y que ahora comienza a encontrar un marco de desarrollo dentro de la legalidad y la seguridad jurídica.
“Muchos llevábamos décadas esperando que se afrontara este asunto. Es una cuestión de justicia para quienes han trabajado estas tierras durante años y una oportunidad para dar estabilidad al futuro de nuestras explotaciones”, destacan desde el sector.
Con esta aprobación plenaria, Almonte inicia una nueva etapa en la gestión de los Montes de Propios. Para muchos agricultores, la regularización supone el primer paso real hacia una aspiración histórica: que quienes han trabajado durante décadas estas tierras puedan contar algún día con la posibilidad de adquirir las fincas que explotan, dentro de los procedimientos legales que se establezcan en el futuro.