Matalascañas
Las dunas que devoran la historia: el misterio del antiguo cuartel del Inglesillo junto a Matalascañas
El paso del tiempo y el avance imparable de las dunas móviles de Doñana están sepultando uno de los vestigios históricos más singulares de la costa de Almonte.
Doñana Actual
A pocos minutos de Matalascañas, donde la urbanización da paso a la inmensidad del Parque Nacional de Doñana, la naturaleza guarda uno de los rincones más sorprendentes de toda la costa onubense. En el paraje conocido como El Inglesillo, una gigantesca duna móvil avanza lentamente desde hace décadas sobre las ruinas del antiguo Cuartel de Carabineros, un edificio que, grano a grano, está siendo engullido por la arena en una de las imágenes más impactantes y desconocidas del litoral andaluz.
El antiguo cuartel formó parte de la red de puestos del Real Cuerpo de Carabineros de Costas y Fronteras, creado en el siglo XIX para combatir el contrabando y vigilar el litoral español. En la costa de Doñana existieron varios cuarteles, entre ellos los de Matalascañas, Zalabar, Marismillas, Malandar y El Inglesillo, que desempeñaban una labor fundamental en una época en la que estas playas permanecían prácticamente aisladas y solo podían recorrerse a caballo o a pie.

Con el paso de los años, el abandono del edificio y la fuerza de la naturaleza hicieron el resto. Las dunas móviles, uno de los fenómenos naturales más característicos de Doñana, comenzaron a cubrir lentamente la construcción hasta convertirla en una silueta casi fantasmagórica. Hoy apenas sobresalen algunos muros y parte de la antigua entrada, mientras el viento continúa desplazando toneladas de arena que modifican el paisaje día tras día, demostrando que en Doñana la naturaleza siempre tiene la última palabra.
El entorno del Inglesillo constituye además uno de los espacios de mayor valor ambiental de Matalascañas. Desde este punto parten recorridos que permiten descubrir el Parque Dunar, los enebrales costeros y algunas de las playas más salvajes de la costa de Almonte, donde el silencio y la fuerza del paisaje ofrecen una experiencia muy distinta al ambiente del núcleo turístico.

Quienes visitan este rincón descubren mucho más que unas ruinas. Encuentran un lugar donde la historia permanece detenida mientras la arena continúa avanzando lentamente, convirtiendo al antiguo Cuartel del Inglesillo en uno de los grandes secretos de Doñana y en un símbolo de la extraordinaria capacidad de la naturaleza para transformar el paisaje con el paso del tiempo.