Matalascañas vivió en la tarde de este lunes uno de los actos más emotivos que se recuerdan en los últimos años con la inauguración de la escultura dedicada a Rafael Pichardo, conocido por todos como “Totino”, una persona muy querida por vecinos, comerciantes y visitantes que durante décadas formó parte inseparable de la vida cotidiana de la playa.

La iniciativa, promovida por el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Almonte y financiada por la Asociación de Concesionarios de Matalascañas, ha permitido rendir homenaje a una figura que simboliza valores como la humildad, el esfuerzo, la cercanía y el trabajo constante.

El acto congregó a numerosos vecinos, familiares y amigos, que quisieron acompañar a la familia de Totino en un momento cargado de emoción. Sus seres queridos mostraron su agradecimiento por un reconocimiento que inmortaliza la memoria de una persona que supo ganarse el cariño de varias generaciones y cuyo recuerdo sigue muy presente en la playa de Matalascañas.

Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue el descubrimiento de la escultura, realizado conjuntamente por el alcalde de Almonte, Francisco Bella, y los familiares de Totino. Tanto el regidor almonteño como los seres queridos del homenajeado mostraron una visible emoción durante un acto cargado de simbolismo y recuerdos.

La escultura, obra del escultor local y trabajador municipal Jorge Estefano Leiva, fue uno de los elementos más admirados de la jornada. El artista recibió numerosas felicitaciones por un trabajo que logra reflejar la esencia y la personalidad de Totino, convirtiéndose desde hoy en un nuevo símbolo para la localidad costera.

Entre los momentos más destacados de la tarde figuró la actuación del autor y carnavalero Rubén Pérez Laíno, que emocionó al público con una intervención cargada de sentimiento y recuerdos. Su interpretación evocó algunas de las frases más populares del homenajeado, entre ellas la que muchos vecinos aún recuerdan de sus jornadas recorriendo la playa vendiendo helados: “Yo vendo helaos y helao me voy a quedar”, arrancando sonrisas, aplausos y momentos de nostalgia entre los asistentes.

Al acto asistieron el alcalde de Almonte, Francisco Bella, miembros de la Corporación Municipal, representantes de distintos colectivos locales y numerosos ciudadanos que quisieron arropar a la familia en una jornada histórica para Matalascañas.

La inauguración supone además la culminación de una reivindicación vecinal que durante años reclamó un reconocimiento público para Totino. Gracias al impulso del actual equipo de gobierno, la propuesta fue recuperada y aprobada en 2024, permitiendo que desde hoy una de las personas más queridas de Matalascañas cuente con un espacio permanente en la memoria colectiva del municipio.

La emoción de la familia, el respaldo de vecinos, amigos y representantes de la vida social de Matalascañas, así como el ambiente de cariño vivido durante toda la tarde, confirmaron que Totino sigue ocupando un lugar muy especial en el corazón de la localidad.