La Feria de San Pedro 2026 volverá a sorprender a vecinos y visitantes con una Caseta Municipal cargada de simbolismo, historia y emoción. En un año especialmente significativo para Almonte, marcado por la próxima Venida de la Virgen del Rocío, el Ayuntamiento ha decidido que la portada principal rinda homenaje a una de las imágenes más recordadas por varias generaciones de almonteños: la antigua Ermita del Rocío con su característica fachada de azulejos grises.

Bajo el lema “Tierra de Santuarios”, la Feria de este año busca estrechar aún más el vínculo entre los dos grandes símbolos que definen la identidad del municipio: el santuario natural de Doñana y el santuario religioso de la Virgen del Rocío. Tras dedicar la fachada en las dos últimas ediciones a una hacienda mexicana y a la iglesia de Baler, la organización ha querido volver la mirada hacia uno de los lugares más queridos por el pueblo de Almonte.

La recreación transportará a los visitantes a la ermita que permaneció en la memoria colectiva durante buena parte del siglo XX. Aunque el templo fue remodelado en 1919 con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen, incorporando una nueva fachada de ladrillo visto y un campanario renovado, sería en 1942 cuando adquirió la imagen que hoy muchos recuerdan, gracias al revestimiento completo con azulejos en tonos grises, una solución que permitió combatir los problemas de humedad y terminó convirtiéndose en una de las estampas más emblemáticas del Santuario.

La portada reproducirá fielmente aquella imagen histórica y, además, incorporará en uno de sus laterales el edificio anexo que antiguamente acogía las dependencias de la Hermandad Matriz y las tradicionales tiendas de recuerdos. Ese espacio volverá a albergar una exposición que permitirá completar el recorrido por la historia y el patrimonio rociero.

Desde el Ayuntamiento destacan que la Caseta Municipal se ha consolidado en los últimos años como uno de los grandes atractivos de la Feria, convirtiéndose en un espacio que va mucho más allá de su función festiva para transformarse en un elemento de divulgación cultural y de puesta en valor del patrimonio de Almonte.

La elección de esta portada adquiere además un significado muy especial al coincidir con un año histórico para el municipio. La próxima Venida de la Virgen convierte esta Feria en el mejor escenario para recordar la antigua ermita y rendir homenaje a un edificio que forma parte de la memoria sentimental de miles de almonteños.

Cuando se enciendan las luces del recinto ferial, muchos vecinos volverán a encontrarse con una imagen que creían olvidada. Un viaje al pasado convertido en la puerta de entrada a unas fiestas que, un año más, miran al futuro sin dejar de honrar sus raíces.