Almonte
Historia y Cultura
En exclusiva: así será la espectacular cúpula que coronará los exornos de la Plaza de la Virgen del Rocío en Almonte
Doñana Actual
La Plaza de la Virgen del Rocío recuperará una de sus imágenes más emblemáticas con una gran cúpula central elaborada siguiendo la tradición del papel de seda, en una apuesta por devolver el protagonismo a la artesanía que ha marcado históricamente la Venida de la Virgen.
Cada siete años, Almonte convierte sus calles en una auténtica obra de arte. La Venida de la Virgen del Rocío no solo representa uno de los acontecimientos religiosos y populares más importantes de Andalucía, sino también una extraordinaria demostración de arquitectura efímera y artesanía tradicional que transforma por completo el municipio. El corazón de esa transformación vuelve a estar en la Plaza de la Virgen del Rocío, donde se levantará la conocida Catedral Efímera, un conjunto monumental que este año recupera una de sus piezas más esperadas: una espectacular cúpula central que volverá a coronar los exornos de la plaza.
Este periódico ha podido conocer en exclusiva el diseño de esta impresionante estructura, concebida para convertirse en el gran elemento visual del conjunto decorativo. La cúpula, suspendida sobre el centro de la plaza, servirá de eje de toda la composición arquitectónica y reforzará la sensación de encontrarse bajo un gran templo construido únicamente para recibir a la Patrona de Almonte.
La propuesta ha sido diseñada por José Román, encargado de los exornos de la Plaza de la Virgen del Rocío, quien ha apostado por recuperar la esencia de las decoraciones que durante décadas dieron fama a la Venida. Su proyecto supone una decidida vuelta a los orígenes, devolviendo al papel de seda el protagonismo absoluto como material principal de toda la ornamentación.
Miles de flores, ramilletes y piezas elaboradas completamente a mano vestirán la estructura con la delicadeza y el movimiento característicos de este material, recuperando una imagen que muchos almonteños recuerdan con enorme cariño y que durante años definió la personalidad de los exornos tradicionales.
La decisión de regresar al papel de seda ha sido recibida con enorme entusiasmo entre quienes conocen la importancia de esta artesanía. Más allá de su belleza estética, representa una forma de entender la decoración profundamente ligada a la identidad de Almonte, donde cada flor, cada pliegue y cada detalle son fruto de incontables horas de trabajo manual realizadas por vecinos que dedican parte de su tiempo a preparar uno de los momentos más importantes para el pueblo.
La historia de estos exornos está marcada por nombres que forman parte del patrimonio sentimental de Almonte. Maestros como Juan Antonio Acosta, Matías Aceitón o el inolvidable Juan Zagalejo elevaron esta arquitectura efímera hasta convertirla en una auténtica seña de identidad. Su creatividad, su conocimiento técnico y su capacidad para transformar simples materiales en monumentales escenarios siguen siendo hoy una referencia para las nuevas generaciones de decoradores.
La gran cúpula que presidirá la plaza no será únicamente un elemento ornamental. Simbolizará la continuidad de una tradición que ha sabido transmitirse de generación en generación y que continúa evolucionando sin perder su esencia. Bajo ella pasará la Virgen del Rocío durante su recorrido, ofreciendo una de las imágenes más esperadas y emocionantes de toda la Venida.
El montaje de esta monumental Catedral Efímera requiere meses de preparación y una extraordinaria coordinación. Desde el diseño inicial hasta la colocación del último detalle, decenas de personas participan en un trabajo paciente y minucioso que convierte los talleres de decoración en auténticos espacios de convivencia, donde la tradición se transmite mientras cientos de manos elaboran miles de piezas de papel una a una.
Cuando llegue el gran día y la Virgen del Rocío atraviese la Plaza bajo esta majestuosa cúpula, el resultado será mucho más que una decoración. Será el reflejo de la creatividad, el esfuerzo y la devoción de un pueblo que, cada siete años, vuelve a demostrar que sus exornos constituyen una de las manifestaciones más extraordinarias de la arquitectura efímera y del arte popular de Andalucía.