Almonte
El porche del Ayuntamiento se convierte en un taller de encaje para la Catedral Efímera
Juan Carlos Plaza se suma a Rafael González y Pablo “Azuquita” en un proyecto que recupera el encaje y el papel de seda como elementos tradicionales del exorno de la Plaza Virgen del Rocío
Doñana Actual
El porche del Ayuntamiento de Almonte se ha convertido estos días en un auténtico taller artesanal en el que tradición, arte y devoción se dan la mano con motivo de la próxima Venida de la Virgen del Rocío. El artista almonteño Juan Carlos Plaza trabaja ya en la elaboración de piezas de encaje destinadas a formar parte de la ornamentación de la Catedral Efímera de Almonte.
De Plaza se suma así al trabajo que vienen desarrollando el carpintero Rafael González y Pablo “Azuquita”, dentro de un proyecto que apuesta por recuperar técnicas y materiales históricamente vinculados al engalanamiento de Almonte para recibir a su Patrona.

El encaje adquiere un especial protagonismo en esta ocasión, recuperando una tradición que durante décadas estuvo presente en los exornos levantados por los almonteños con motivo de las Venidas de la Virgen. A este elemento se une el papel de seda, otro de los materiales característicos de estas arquitecturas efímeras y profundamente ligado a la forma en la que Almonte ha vestido históricamente sus calles y plazas para la llegada de la Virgen del Rocío.
Durante estos días, quienes pasan por la Plaza Virgen del Rocío pueden contemplar parte de este proceso artesanal en el propio porche del Ayuntamiento, convertido en un espacio de trabajo en el que se elaboran cuidadosamente las piezas que posteriormente se incorporarán al conjunto ornamental.
La participación de Juan de Plaza aporta una nueva vertiente artística al proyecto de la Catedral Efímera, sumándose al trabajo de carpintería y construcción de Rafael González y a la labor de Pablo “Azuquita”. Diferentes oficios y conocimientos tradicionales confluyen así en una misma obra concebida para transformar la Plaza Virgen del Rocío ante uno de los acontecimientos más importantes para Almonte.
La iniciativa supone, además, una apuesta por recuperar formas tradicionales de engalanamiento, reivindicando el trabajo manual y los materiales que generaciones de almonteños utilizaron para levantar arcos, estructuras y decoraciones efímeras al paso de la Patrona.
A pocos días del Traslado, la Plaza Virgen del Rocío continúa avanzando en su transformación. Encaje, papel de seda y madera vuelven a encontrarse para dar forma a una ornamentación que mira al pasado para mantener viva una de las expresiones artísticas más singulares vinculadas a las Venidas de la Virgen del Rocío a Almonte.