Almonte
Diego Benjumea firma un pregón brillante y profundamente emotivo que enaltece el orgullo de ser de Almonte
El artista y vecino de Almonte emocionó al público con un discurso lleno de sentimiento, acompañado por Cantores de Híspalis y la cantante almonteña Macarena de la Torre en una Gala de la Feria para el recuerdo
Doñana Actual
La Gala de la Feria de San Pedro dejó este sábado uno de los momentos más especiales de los últimos años gracias al magnífico pregón pronunciado por Diego Benjumea. El vecino de Almonte ofreció una intervención cargada de emoción, recuerdos y amor por el pueblo que conquistó desde el primer instante a los cientos de asistentes que llenaban el recinto.

Con un discurso sincero, cercano y lleno de sentimiento, Benjumea realizó un recorrido por las tradiciones, las raíces y la forma de entender la vida de los almonteños, despertando en numerosos momentos los aplausos y la emoción del público.
Lejos de un pregón convencional, supo convertir cada palabra en un homenaje a Almonte, a su Feria, a sus costumbres, a la Virgen del Rocío, a la Saca de las Yeguas y a todas esas vivencias que forman parte de la identidad del pueblo.
La noche alcanzó momentos de especial intensidad con la participación de Cantores de Híspalis y de la artista almonteña Macarena de la Torre, cuyas interpretaciones musicales acompañaron el relato de Benjumea y dieron aún más fuerza a un pregón que combinó emoción, música y sentimiento de una forma magistral.

El público respondió con prolongados aplausos durante toda la intervención y premió con una gran ovación final un pregón que muchos de los asistentes ya consideran entre los más brillantes y emotivos que se recuerdan en la Feria de San Pedro.

La Gala sirvió también para proyectar el cortometraje inaugural Tierra de Santuarios, una cuidada producción audiovisual que puso en valor la riqueza natural, cultural y religiosa del municipio y que completó una velada de enorme nivel.
Con este pregón, Diego Benjumea deja una huella imborrable en la Feria de San Pedro, firmando una intervención que desprendió orgullo, pasión y un profundo cariño por Almonte, convirtiéndose en el mejor punto de partida para unas fiestas que ya han comenzado a escribirse con letras mayúsculas.