La reconstrucción del Paseo Marítimo de Matalascañas deja unas cifras que reflejan la magnitud de una de las mayores actuaciones realizadas en los últimos años en el litoral onubense. En apenas cuatro meses de trabajo ininterrumpido fueron necesarias cerca de 132.000 toneladas de piedra y más de 5.200 viajes de camión para devolver a vecinos y visitantes un paseo marítimo completamente renovado tras los graves daños ocasionados por el temporal.

La actuación ha supuesto un extraordinario despliegue logístico y técnico. Cada jornada, entre 20 y 22 camiones bañera transportaron de forma continua piedra desde las canteras de la Sierra de Huelva hasta Matalascañas. Una vez en la playa, tres camiones extraviales, conocidos popularmente como “lagartos”, distribuían el material desde las zonas de acopio hasta el punto exacto donde se estaba ejecutando la nueva defensa marítima.

Las cifras hablan por sí solas. La obra ha requerido la colocación de 68.103 toneladas de escollera, formada por bloques de piedra de entre una y cinco toneladas de peso, además de 27.628 metros cúbicos de todo-uno, el material pétreo que constituye el núcleo del espigón y garantiza la estabilidad de toda la estructura. A ello se suman 2.157 metros cúbicos de hormigón desactivado, empleados en la construcción del nuevo pavimento del paseo.

La imagen de una caravana constante de camiones entrando y saliendo de Matalascañas se convirtió durante meses en el reflejo de una obra ejecutada a un ritmo extraordinario. Detrás de cada uno de los más de 5.200 viajes hubo una compleja coordinación entre canteras, transportistas, operadores de maquinaria y técnicos de obra para cumplir un objetivo muy claro: recuperar el paseo marítimo antes del verano.

La rapidez de la actuación adquiere aún más valor al compararla con otros municipios del litoral onubense que también sufrieron importantes daños por los temporales. Mientras enclaves como Mazagón o El Portil continúan pendientes de actuaciones de gran alcance, Matalascañas ha conseguido recuperar una de sus principales infraestructuras en un plazo excepcional.

Donde hace apenas unos meses el mar dejó una imagen de destrucción, hoy existe un paseo marítimo completamente renovado, preparado para afrontar el futuro y seguir siendo uno de los principales atractivos turísticos de la provincia.

Cerca de 132.000 toneladas de piedra, más de 5.200 viajes de camión y apenas cuatro meses de trabajo. Tres cifras que resumen la magnitud de una actuación histórica que ha permitido devolver a Matalascañas uno de sus espacios más emblemáticos en un tiempo que muy pocos creían posible.