Almonte ya tiene a su Pastora. Con una de las estampas más esperadas por los rocieros, la Virgen del Rocío ha sido vestida este jueves con su atuendo de Pastora, la imagen que anuncia que la Venida está cada vez más cerca y que despierta una emoción difícil de describir para varias generaciones de almonteños.

La Hermandad Matriz ha presentado el nuevo conjunto con el que la Patrona recorrerá el próximo 20 de agosto el Camino de los Llanos hasta llegar a su pueblo. Un ajuar de extraordinaria riqueza artística, confeccionado íntegramente en Almonte, que une tradición, artesanía y devoción en cada uno de sus detalles.

La Virgen luce una saya realizada en espolín antiguo, una esclavina de terciopelo de seda bordada con hilos de oro y plata y un manto elaborado en brocado artesanal español tejido completamente a mano. La pamela, creada expresamente para esta ocasión, aparece decorada con amapolas, flores secas y puros, mientras que el lazo incorpora delicadas perlas cultivadas. Por su parte, el Divino Pastorcito estrena también un conjunto confeccionado en espolín del siglo XIX, acompañado de sombrero, cayado y ramillete.

El diseño del conjunto ha sido concebido por el Estudio de Diseño Mamé de la Vega y confeccionado íntegramente en Almonte. Los bordados llevan la firma de José María Carrasco Salas, bajo la dirección artística de José Manuel Vega, reflejando el extraordinario nivel del arte sacro y de la artesanía local.

Pero más allá del valor artístico del traje, la imagen de la Virgen vestida de Pastora representa uno de los momentos más emocionantes del calendario rociero. Para los almonteños supone el anuncio de que la espera entra en su recta final. Es el instante en el que el pueblo comienza a imaginar el sonido de las campanas, el caminar entre los pinos, el polvo del Camino de los Llanos y el esperado reencuentro con su Patrona.

Con la Virgen ya vestida de Pastora, Almonte inicia una cuenta atrás cargada de ilusión. En las próximas semanas continuarán los preparativos para una Venida que volverá a reunir a miles de personas en torno a una de las tradiciones religiosas y populares más profundas de Andalucía.

Porque desde hoy, Almonte ya tiene a su Pastora. Y con Ella vestida para volver a casa, el corazón del pueblo late un poco más deprisa.