Almonte
Almonte lleva la devoción a la Virgen del Rocío hasta la plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao
El Ayuntamiento de Almonte y la Hermandad Matriz entregan una imagen de la Blanca Paloma para la capilla del coso bilbaíno, reforzando los históricos vínculos entre la devoción rociera y el mundo taurino
Doñana Actual
La devoción a la Virgen del Rocío ha llegado hasta Bilbao a través de un gesto cargado de simbolismo. El Ayuntamiento de Almonte y la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío han hecho entrega de una imagen de la Patrona de Almonte destinada a la capilla de la plaza de toros de Vista Alegre.
La iniciativa nace de la estrecha vinculación que históricamente ha existido entre el mundo taurino y la Blanca Paloma. Toreros, ganaderos y aficionados han encontrado durante generaciones en la Virgen del Rocío una figura a la que encomendarse, especialmente en los momentos previos a afrontar el ruedo.

La imagen ocupará desde ahora un lugar especialmente significativo dentro del coso bilbaíno: su capilla, espacio de recogimiento y oración al que acuden los profesionales antes de cada festejo para pedir protección.
De esta forma, una imagen de la Virgen del Rocío estará presente en uno de los grandes escenarios taurinos del norte de España, llevando hasta Bilbao el nombre de Almonte y una devoción que ha traspasado ampliamente las fronteras de Andalucía.
La entrega adquiere además un significado especial por el momento en el que se produce. Almonte vive actualmente unos días extraordinarios con motivo de la Venida de la Virgen del Rocío, que permanece en su pueblo tras el multitudinario traslado desde la aldea.
En este contexto, el gesto supone tender un nuevo puente entre Almonte y Bilbao a través de dos elementos profundamente arraigados en la tradición: la devoción rociera y el mundo del toro.
La presencia de la Blanca Paloma en la capilla de Vista Alegre permitirá que toreros, ganaderos y aficionados que pasen por este emblemático coso puedan detenerse ante su imagen y encomendarse a Ella.
Un pequeño rincón de Almonte y de su devoción queda así desde ahora en Bilbao, llevando la imagen de la Virgen del Rocío hasta un espacio especialmente ligado a la fe, la tradición y la historia taurina.