El Ayuntamiento de Almonte ha mostrado su rechazo a la ubicación planteada para la futura Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Matalascañas y señala lo que considera una contradicción en la posición del PSOE y del Ministerio para la Transición Ecológica respecto al futuro del frente litoral.

El Gobierno municipal recuerda que, tras los temporales que arrasaron parte del paseo marítimo, desde el Ministerio se llegó a plantear la posibilidad de recurrir a expropiaciones en la primera línea de playa, una posición respaldada por el PSOE mientras el actual equipo de gobierno defendía su reconstrucción. Una actuación que finalmente impulsó el propio Ayuntamiento.

Por ello, el Consistorio cuestiona que quienes entonces planteaban retirar propiedades de la primera línea defiendan ahora construir en este mismo entorno una infraestructura de las dimensiones de una nueva depuradora. A la proximidad a la playa, viviendas y zonas turísticas, el Ayuntamiento añade una cuestión de salubridad y considera que una infraestructura destinada a permanecer durante décadas debería buscar una ubicación más alejada del frente litoral.

A ello se suma otro aspecto que el Gobierno municipal considera especialmente relevante: los terrenos contemplados para la nueva EDAR son de titularidad privada, mientras el Ayuntamiento dispone de suelo público donde podrían estudiarse otras alternativas. El Consistorio considera que, después de décadas esperando esta infraestructura, debe analizarse la opción que resulte más adecuada para el futuro de Matalascañas.

El Ayuntamiento recuerda además que el Estado tiene desde hace alrededor de 30 años la responsabilidad de dar una solución definitiva a la depuración de Matalascañas, sin que hasta el momento se haya construido la nueva EDAR que necesita el núcleo costero. Para el Gobierno local, precisamente ese retraso obliga ahora a adoptar una decisión que no perpetúe durante otras décadas los problemas derivados de la ubicación actual.

Mientras llega esa solución definitiva, el actual equipo de gobierno ha impulsado la incorporación de un nuevo sistema de tratamiento biológico complementario en las instalaciones existentes. Se trata de una actuación transitoria destinada a mejorar el tratamiento de las aguas residuales, avanzar en el cumplimiento de los parámetros exigidos para los vertidos, recuperar la autorización correspondiente y seguir trabajando hacia la recuperación de la Bandera Azul de Matalascañas.

El Ayuntamiento mantiene su disposición al diálogo con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el Ministerio para la Transición Ecológica, pero reclama que se estudien alternativas alejadas del frente litoral y sobre terrenos públicos antes de adoptar una decisión que condicionará Matalascañas durante las próximas décadas.

“Después de 30 años esperando una solución, Matalascañas merece una depuradora moderna, preparada para el futuro y ubicada en el lugar adecuado. Mientras llega, estamos actuando sobre la actual para mejorar los vertidos y avanzar hacia la recuperación de la Bandera Azul”, concluyen desde el Gobierno municipal.