La muestra recorre más de cuatro siglos de historia del principal espacio comercial de Almonte y reúne imágenes de la vida cotidiana del mercado entre finales del siglo XX y comienzos del XXI.

La Plaza de Abastos de Almonte acoge desde esta semana la exposición “Mercado de Abastos: Memoria Viva”, una iniciativa que pone en valor la historia, la evolución y la importancia social de uno de los espacios más emblemáticos del municipio.

La muestra invita a vecinos y visitantes a realizar un recorrido por más de cuatro siglos de historia de este enclave comercial, que ha sido mucho más que un lugar de compras. Durante generaciones, la Plaza de Abastos ha constituido un punto de encuentro para los almonteños y un reflejo de la evolución social y económica de la localidad.
La primera parte de la exposición aborda la trayectoria histórica del mercado desde el siglo XVI hasta nuestros días, prestando especial atención a los distintos proyectos de traslado que se plantearon a lo largo del tiempo.

Entre los episodios más destacados figura el traslado realizado en 1905 a la calle Martín Villa, ocupando parte de los terrenos del antiguo convento de las monjas dominicas. También se recuerda el regreso del mercado a su emplazamiento original en 1949, tras una importante reforma y ampliación que configuró gran parte de su aspecto actual.
Asimismo, la exposición rescata un proyecto poco conocido de 1971 que contemplaba el traslado de la plaza al antiguo corral del convento de los frailes mínimos, donde entonces se ubicaban la carpintería de Juana Tallaifert y la bodega de Victoria Carrión. Una iniciativa que finalmente nunca llegó a materializarse.

La segunda parte de la muestra está dedicada a la memoria más reciente de la Plaza de Abastos. A través de 18 fotografías tomadas entre finales de los años ochenta y principios de los dos mil, los visitantes podrán descubrir escenas cotidianas protagonizadas por comerciantes, clientes y vecinos que hicieron de este espacio uno de los principales centros de convivencia de Almonte.
La exposición pretende acercar a la ciudadanía la historia de un lugar fundamental para la vida del municipio, reivindicando su valor patrimonial, económico y humano como parte esencial de la identidad almonteña.
La muestra puede visitarse en la propia Plaza de Abastos en horario de mañana, coincidiendo con la actividad habitual del mercado.


